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Modelos (I)

Dated: lunes, marzo 20, 2006

(From H. Hernán Moraldo's personal blog)

El siguiente es un texto que escribí para una pequeña lista de discusión de filosofía y generalidades, en Febrero 2005. Me reencontré con este texto hace poco y le envié copia a Lucila, que se interesó mucho por el tema... por lo que supuse que podía valer la pena publicar este texto inédito aquí. Aunque varias de mis ideas sobre este tema ya han sido mencionadas de alguna manera aquí, o bien han evolucionado en forma considerable, creo que a más de uno le puede resultar interesante.

Y sobre todo, espero comentarios y opiniones. (Lu, quizás quieras copiar aquí las preguntas que me hacías sobre este tema)

Próximamente, la segunda y (si recuerdo bien), última parte de este texto (que conecta estas ideas con el mundo de los videojuegos). Y la continuación del diálogo con Mario Villagrán (que se viene desarrollando de forma realmente interesante!!)

Notas iniciales

No tengo la menor idea sobre si hay o no una sola pizca de originalidad en lo siguiente. Puede que lo que digo sea obvio para cualquier lector asiduo de filosofía, y puede que no... como no tengo muchas lecturas sobre el tema sólo puedo decir que llego a estas ideas de manera independiente (más allá de lo bien o mal que eso hable de mi cabeza).

Aunque lo siguiente puede parecer, por su extensión, un artículo, dudo que para cuando lo termine tenga la menor estructura. Son sólo unas cuantas ideas relacionadas. Si veo que lo que queda está ok, quizás lo organice mejor y lo publique como artículo en mi sitio. Pero por ahora... es lo que hay.

Otro punto: aunque algunos puntos, como el de "orden de teorías", dan para una explicación de forma más matemática, me la ahorro para que no resulte tan aburrido. Cuando sigo un razonamiento, no pretendo demostrar su validez, sino hacerlo más o menos legible (aunque si me piden detalles, en general puedo dar).

Orden de teorías

Parto desde estos primeros conceptos para llegar a mi idea de los modelos, que desde hace un tiempo uso para entender mejor el mundo.

Durante mucho tiempo me pregunté cuál era el significado de la existencia de múltiples teorías sobre los mismos temas. Primero pensaba que necesariamente debía existir un criterio de evaluación a partir del cual unas fueran mejores que otras, y que por tanto debieran reemplazarlas. Me parecía claro con casos como las versiones de la física de Newton y Einstein por ejemplo.

Este punto de vista explicaba la existencia de teorías sobre un mismo fenómeno y de similar validez, como la cuántica y la relativista, diciendo que debería haber otra teoría mejor que estas dos, que reemplazara a ambas aún cuando éstas no pudieran reemplazarse entre las dos. Que en este caso podría ser por ejemplo la teoría de cuerdas.

No entro en detalles pero en apariencia me parece demostrable que para todas las teorías que podamos encontrar, si las juntamos de a pares, existe otra que es mejor que ambas, y que describe ambos fenómenos. Esto nos lleva a que, finalmente, deba existir sí o sí una teoría que sea óptima (si es que es una sola), mejor que todas las otras, y que describa con precisión el funcionamiento del mundo.

Este razonamiento implica a su vez, que avanzar en la ciencia significa avanzar cada vez más hacia esta teoría, que podemos llamar 'la teoría óptima'. ¿Pero qué sabemos sobre esta teoría?

Teorías, y la teoría óptima

Aunque no la tengamos todavía, creo que sabemos algunas cosas sobre la teoría óptima.

Sabemos en principio, que debe ser capaz de describir todos los fenómenos sobre los que nosotros seamos capaces de armar una teoría.

Sabemos también, que por lo pronto, es una teoría que es mejor que las demás. Que es mejor que todas las otras...

¿Pero qué hace a una teoría mejor a otra?

Una teoría es la descripción de un fenómeno. Esta descripción pretende permitir la comprensión del mismo... que en definitiva se reduce a adquirir la capacidad de inferir nuevos datos sobre el mismo a partir de un conjunto de datos de base.

En el caso de una teoría del universo completo, como debería ser la teoría óptima, ésta debería ser capaz por ejemplo ade predecir con la mayor exactitud posible (por poco que sea esto), el progreso del mismo desde un instante de tiempo dado, hacia adelante y hacia atrás (o de la manera que corresponda).

La teoría óptima, nos permitiría en definitiva determinar el progreso del universo completo, con el máximo de exactitud que sea posible. Pero la teoría óptima sería también, de cierta manera, la más concreta de todas, porque para determinar el progreso del universo se debería estar determinando el progreso de cada uno de sus componentes individuales, es decir las unidades que componen a todas las cosas que existen. O sea que la teoría óptima no nos hablaría de personas, animales y países, sino de aburridas unidades físicas (entre las que podrían estar cosas como las componentes del alma, quién sabe).

Esto nos da una pauta de que el orden de teorías determinado por su relativa exactitud para la descripción de un mismo fenómeno, es una mala medida de lo buena que resulta la teoría en la práctica. Llevando el razonamiento al extremo encontré que mi orden de teorías no funciona, y eso me llevó a mi idea de los modelos, que es en cierta forma la contraria.

Metáforas del mundo

Parece que las teorías en abstracto tienen un valor que va más allá de su valor intrínseco. Porque aún cuando una teoría es mejor que otra desde un punto de vista analítico, no nos resulta mejor desde un punto de vista humano.

¿Qué son las teorías entonces? ¿Por qué el ser humano las crea y cuándo es que las encuentra mejores unas que otras?

Durante la evolución de las especies, una capacidad ha dado a algunas de ellas una gran ventaja con respecto a otras. Esta ha sido la capacidad de elaborar modelos mentales (teorías) en sus cabezas, sobre los fenómenos que ocurren en el mundo exterior.

Estos modelos son en realidad metáforas del mundo. Son, por decirlo de una manera gráfica, mundos de juguete cuyo comportamiento el individuo es más o menos capaz de predecir.

Cuando le damos a un perro una caricia por haber comido toda su comida, es probable que en su mente éste elabore un mundo de juguete en el cual él es capaz de predecir, que cada vez que coma su comida, recibirá una caricia, lo cual a su vez le brindará placer.

Desde entonces, el perro imitará en el mundo real los movimientos que le brindarían un mayor beneficio en su mundo de juguete. Pero como el modelo del perro tiene límites, éste encontrará muchas veces que el resultado que le brinda el mundo real es diferente al obtenido en su mundo de juguete. Esta disparidad hará que evalúe y quizás actualice las reglas de su mundo de juguete, es decir, su modelo de éste.

Modelos mejores

Podemos suponer que existe un valor intrínseco para los modelos que elaboramos, que hace que unos sean mejores que otros. Seguramente este valor es la capacidad de predicción, como ya mencionábamos antes.

Pero podemos pensar en otra noción de valor de los modelos, en la que en un determinado contexto (lugar, tiempo, etc), un modelo es superior a otro no si resulta más exacto, sino si conduce a una decisión que brinda un mayor beneficio al individuo.

Esta es una primer noción subjetiva del valor de los modelos. Más adelante mencionaremos otra.

Podemos pensar que para un perro que está por comer un pedazo de carne envenenada, cualquier modelo que le indique que debe alejarse de ésta, será superior que los que le indiquen que deba comerla. El perro podrá imaginarse que el bife se ofenderá si se lo come, y que lo matará... y ese modelo del mundo le será superior, aunque no más realista, que el de que los bifes son siempre un preciado alimento.

Un buen contexto para la apreciación del valor de un modelo, es el segmento de tiempo de su vida en el cual podría aplicarlo. Esta forma de apreciación hace que nuestro valor subjetivo se acerque al valor objetivo, dentro de ciertos límites luego de los cuales se ingresa en un nivel de detalle que resulta innecesario.

No estamos considerando en esta forma de apreciación, un detalle interesante: el beneficio que otorga el modelo no tiene que ver solamente con la decisión a la que conduce, sino también con, por ejemplo, el tiempo que requiere su evaluación para llegar a tal decisión. Ignoro ese aspecto de la cuestión para no complicar tanto las cosas.

Segunda forma de evaluación subjetiva de modelos (otro meta-modelo)

Me interesa pensar también, en una segunda forma de evaluación subjetiva de modelos, que sea realmente subjetiva. De acuerdo a esta visión, tal forma de evaluación subjetiva sería un modelo de por sí, y por tanto diferente para cada individuo.

Por ejemplo, la noción de apreciación de los modelos científicos de Einstein era obviamente diferente que la de la verdulera de la esquina.

Pero probablemente, el modelo de evaluación de modelos, deba surgir del modelo de beneficio que esté en la mente del individuo. Es decir que esta segunda forma de evaluación subjetiva, es idéntica a la primera pero sin términos de beneficio absolutos sino relativos a un modelo.

Esto no es un mero juego de palabras... los individuos construyen modelos mentales constantemente, de todo lo que sucede a su alrededor. Conocen a Juana, Juana les grita, Juana es entonces mala... su modelo del mundo en relación a Juana les indica entonces que Juana les provocará perjuicio en cada ocasión. Más tarde Juana les da un beso, Juana es buena... corrigen su modelo del mundo para que en él a veces Juana les pega, y a veces les besa. Durante las siguientes semanas, Juana alternativamente les sonríe, les patea, les aplaude y les clava una tijera en el ojo.

Dos tipos de personas surgen entonces... las que consideran a ese modelo efectivo, y las que no. Las que no, mueren más tarde en manos de Juana. Las que sí, moldean el cerebro de las futuras generaciones a su imagen y semejanza.

Con el tiempo, surge un cerebro con un sistema estándar de evaluación de modelos. Este sistema estándar progresa también durante la vida y experiencia del individuo, en la medida que logra reconocer, en retrospectiva, qué modelos le dieron un aparente beneficio superior al de otros, y fueron por tanto mejores. De ese análisis el individuo infiere una forma de evaluación de modelos que es probable que aplique a todos los modelos que se le presentan en la vida.

Seguramente el sistema que resulta de evaluación de modelos, sea malo e inexacto, con respecto a las dos primeras nociones de atribución de valor. Pero es el sistema de facto, y es lo que tenemos por ahora.

No es eso todo lo que sucede durante la evolución... además, se va realizando una transmisión cultural, de padres a hijos, que lleva a éstos los modelos probados de las generaciones anteriores. Esto implica un meta-modelo (sistema de evaluación de modelos) implícito, que dice que un modelo tiene grandes chances de ser mejor que otro, si ha sido aceptado por las anteriores generaciones. O por los demás individuos. Así se llega a una forma conservadora de pensamiento.

Modelos abstractos

Durante la evolución de la especie, y durante el crecimiento del individuo, los modelos van progresando en su forma, hasta llegar a describir interacciones de objetos abstractos. Esto es: adquieren tal complejidad, que para su manejo, requieren la invención de figuras falsas, como por ejemplo "el perro general", que se comporta igual que como lo harían todos los perros. Este perro general es más abstracto que el perro que te muerde la pierna, y aún más abstracto es un ser que se supone tenga el mismo comportamiento que todos los seres pertenecientes a las especies que pueden llegar a morderte las piernas.

Cuanto más avanzan los modelos en su complejidad, se requiere un mayor uso de figuras intermedias, es decir falsos objetos abstractos que se crean con el único fin de permitir la representación de situaciones genéricas en la mente de los individuos.

La transmisión cultural hace que el individuo incorpore objetos abstractos de utilidad comprobada por el paso del tiempo, como el bien, el mal y Dios. La forma de este proceso es independiente de su relación con la verdad (que existan temas como el bien, el mal y Dios son independientes de la forma en que los conceptos se generen).

A partir de cierto punto, el proceso se revierte (esta idea no es mía sino del genial Richard Dawkins), y estas ideas pasan a moldear la fisiología del cerebro durante las siguientes generaciones de individuos (esto es: sobrevivirán los genes que generen cerebros más adecuados a estas ideas).

Mentiras del éxito

Seguramente algún día una revista tipo Anteojito dirá que si juntamos todos los libros de autoayuda que se han publicado en el mundo, podemos armar una fila de ellos que llegue hasta el sol. Hasta entonces sólo podemos suponer que hay muchos.

Y es bastante usual en estos libros que se condicione a sus lectores a pensar positivamente: que pueden ganar, que pueden ser los mejores, que pueden salir campeones.

Esto es así porque la incorporación de estos modelos del propio individuo suelen actuar de manera satisfactoria en el rendimiento del mismo. (Ale, leé ese porque: frases como ésta me hicieron decidir a investigar ese otro tema que te contaba)

Son las llamadas 'mentiras del éxito'. No necesitás saber toda la verdad para obtener los mejores resultados... a veces, incluso, tenés que introducirte en modelos que sabés que son falsos, pero que te consta te permitirán recibir mayores beneficios que con los modelos alternativos.

La belleza artística

En este momento estoy escuchando un tema de la vieja Attaque 77. Hay algo en ello que hace que se sienta en cierta manera placentero, y mi mente de alguna manera aprecia el tema como de cierta belleza. Podría a partir de mis ideas musicales, de mis modelos musicales, construir un ranking con mis preferencias en esa materia, con los mejores y con los peores.

¿Pero qué es lo que estoy evaluando en realidad? Lo que hace mi computadora es iniciar un movimiento en el parlante que empuja a las partículas individuales a desplazarse en ciertas direcciones con una velocidad cambiada. En mis orejas esto es percibido como variaciones de presión, que puestas en sucesión pueden interpretarse como música. Cuando siento que la música es bella, ¿hay algo que en realidad pueda decirse que es intrínsecamente bello en el mundo físico?

Está claro que no hay valor más allá del que yo pueda evaluar como tal, al menos en este caso. Entendemos entonces que el tiempo ha hecho que construya un modelo según el cual lo que percibo son descripciones de lo que hay en el mundo real. La disposición de materia que percibo por mis ojos es interpretada como una colección de objetos de gran tamaño: hay perros, tierra, árboles. Las variaciones de presión en mis oídos son interpretadas como combinaciones de ruido, voces, y también música (los tres objetos abstractos). Lo que concibo como música no es nada que sea materialmente identificable, sino mi interpretación de lo percibido por cierto medio.

En cuanto a por qué puede ser que la música afecte nuestras emociones, y haga que creamos que es bella (o no), la pregunta es más difícil. Pero creo que tengo una posible respuesta.

La belleza en la música, como en los demás medios artísticos, es un artefacto secundario de la incorporación de los modelos más primarios en nuestra cabeza (por vías variadas como social, biológica, etc). Cuando se construye una computadora tan compleja como nuestro cerebro, por medios puramente arbitrarios como la genética, es inevitable que haya efectos secundarios, como la fantasía de belleza en objetos abstractos como la música.

La inteligencia

Descubrimos al pasar, también, que nuestro modelo de los modelos, nos permite llegar a una nueva, y breve definición de inteligencia. Partiendo desde la base que A es más inteligente que B, si dentro de un conjunto prueba de situaciones se muestra superior en cuanto a los beneficios obtenidos.

La inteligencia desde nuestro modelo se muestra compuesta por dos partes: la calidad de los modelos ya presentes en el individuo al momento de la medición y la capacidad de generar nuevos modelos de evaluación de modelos (meta-modelos). Nos queda la duda sobre si debería considerarse la capacidad de generar nuevos meta-modelos, y la calidad de los meta-modelos ya presentes.

Esta definición de inteligencia nos deja al concepto dividido en varios factores diferentes (entre dos y cuatro según qué se tome de arriba), que pueden medirse (si es que pueden medirse), por separado.

Generación de las sociedades

Sigue la evolución. Los hombres primitivos se pelean a golpes por el alimento, el espacio, el agua, etc. Ganan los genes de aquellos que logran salir vencedores de estas peleas iniciales.

Continúa la evolución. En algún momento algunos hombres se agrupan. Estas agrupaciones vencen a los individuos por la fuerza, y los quitan del padrón genético y cultural. Se forman agrupaciones de agrupaciones, cada vez más grandes... y éstas eliminan a las agrupaciones menores del padrón genético y cultural. Este proceso se repite hasta que sólo nos quedan países inmensos y ninguna ciudad de tamaño menor que sea independiente (excepto algunas pocas tribus y cosas por el estilo).

Lo que nos preguntamos es: cuando mueren ciudades y sobreviven ciudades, ¿cuáles son los modelos que progresan? Progresan los modelos que facilitan que los individuos se junten y se crean una unidad, los modelos que generan un ente abstracto nuevo (la organización en sí, como algo más que la agrupación de los hombres), y que describen el afecto por tal ente como algo positivo.

Se genera así una serie de modelos que perduran en el tiempo con tanta fuerza, que hoy se consideran completamente necesarios por la mayoría de la gente. Modelos que describen a Argentina como algo por lo que uno debe dar la vida a los argentinos, que a los italianos les dice cuál es la manera correcta de vivir en Italia, etcétera.

Pero la existencia de libres pensadores en todas las sociedades existentes, hace dudar sobre la inexorabilidad de este proceso. Quizás sea necesario, para que una ciudad sobreviva a las demás, que tenga una proporción pequeña pero segura de libre-pensadores, que tengan un punto de vista suficientemente ajeno al del grupo como para poder generar innovaciones de tipo técnico, científico, etc, que finalmente lleven a su ciudad a la victoria.

Modelos recursivos

Algunas de las teorías más atractivas son aquellas que, vistas con su propia luz, siguen sonando razonables. Ésas son teorías o modelos recursivos.

Esa aparente mayor credibilidad la brinda el razonamiento circular, que hace que la teoría se de la razón a sí misma. Pero esta es una falsa credibilidad, basada en la típica falacia del razonamiento circular.

Un ejemplo de este tipo de razonamiento, sería una teoría que diga que las teorías recursivas son todas verdaderas :) Otro ejemplo es esta teoría de los modelos, que vista desde su propia perspectiva, es un modelo en sí mismo... y por tanto la teoría en sí tiene necesariamente las mismas propiedades que las demás teorías que pretende describir. Eso no la hace más acertada, pero quizás de una falsa mayor seguridad a quien la lee.

...

(la segunda parte, también de 2005, pronto)



Interesting feedback:



Lucila Rondissone said:

Me gustó la idea de comentar acá las preguntas que te mandé por mail, así que aquí van:
Con respecto a lo que dice Dawkins de que los genes moldean la fisonomía del cerebro para que se adapte mejor a una idea, mejor dicho, que sólo sobreviven los genes que logran que el cerebro se adapte mejor a una idea, lo dudo mucho... aunque debería leer lo que dice Richard al respecto (tenés algún artículo, link y/o que me puedas pasar?) para poder hablar bien del tema.
El mayor problema, creo, está en identificar si una idea, como objeto abstracto, puede moldear un cerebro, un gen, una proteína, en fin... un objeto físico. Si la idea se traduce en conexiones, agentes químicos y neurotransmisores, puede ser... Pero recordá que jamás algo que cambie la estructura de un gen (ADN, al fin y al cabo) puede ser heredable, salvo que modifique el ADN de las células sexuales. Con lo cual, cómo hace una idea para modificar el ADN de las neuronas y luego ser heredable? O lo dice en sentido evolutivo nomás (sobreviven los genes que logren que el cerebro se adapte mejor a una idea X)?
Si la segunda pregunta es la que se responde con un SI, es un poco (pero sólo ligeramente, dentro de mi muy limitado saber) más plausible de suceder... aunque todavía no logro imaginarme cómo. No creo que una idea necesite de ciertos genes para ser más eficiente. Al fin y al cabo, los genes que se expresan en las neuronas son siempre los mismos. Lo que sí podría pasar, es que necesite de centros nerviosos desarrollados diferencialmente, lo cual llevaría a una actividad un poco más intensa en ciertas regiones del cerebro, con el consiguiente "apagón" de otros centros neuronales... Ello implicaría la expresión diferenciada de genes, lo cual se lleva a cabo a través (mayormente) de proteínas reguladoras... ¿cómo hace una idea para lograr activar o desactivar X proteína? Nunca escuché hablar de algo así (pero, again, mi conocimiento es muy limitado en la materia, y la biología es taaaaaaaaan basta...)
Otra cosa que quería comentarte es, cuando hablás de las sociedades que eliminan a otras del padrón genético, ¿a qué te referís con esto? ¿A que los genes de la sociedad vencedora se transmiten a las futuras generaciones y los de las sociedades vencidas no (por mera desaparición de sus habitantes)? Porque si es así me resultaría muy interesante que sepas que hay, dentro de lo que se llama el "pool genético", una cierta cantidad de genes recesivos que se siguen transmitiendo de generación en generación, y que deberían haberse perdido. Están casi todos ligados al par sexual de cromosomas (los X-Y), y son genes que codifican para enfermedades como la hemofilia, el albinismo, y otros tantos.
Por una larga lista de razones que desconozco en su mayoría (o que por lo menos en este momento no recuerdo), y porque exponer las que sé sería largo y cansador para un comment, está comprobado que hay una parte dentro de este pool genético que se conserva a través del tiempo, en prácticamente siempre la misma proporción, y, como decía, son genes ligados a enfermedades. Lo raro es que a través del proceso evolutivo estos genes no hayan desaparecido, o quedado solo los alelos (variantes) sanos... Es una de las tantas muestras de que la evolución no lo es todo en la naturaleza, o por lo menos no explica a fondo todos los fenómenos.
Perdón por la extensión del comment, pero creo que valía la pena plantear estas dudas y ver si me las podés contestar, es decir, que me comentes un poco más de qué hablas en estos dos puntos.
Lu
1!

Reply:

Sobre Dawkins, creo que el artículo de él en el que toca este tema es Viruses of the Mind, que puede leerse aquí: http://cscs.umich.edu/~crshalizi//Dawkins/viruses-of-the-mind.html
Hace mucho no lo leo, pero creo recordar que era éste.
Por lo que preguntás, yo pienso que esto funciona por selección natural, sí. Y en cuanto a las sociedades, no hablaba de genética sino de selección de ciudades: la ciudad que gana queda viva, con sus ideas, ideales e historia. La otra desaparece. Sólo de las ciudades que ganan tenemos influencia nosotros (no genética, sino a nivel cultural).
(creo recordar que me refería a esto en el post original)
Gracias por el comment, es muy interesante!!
Un abrazo 1
Hernán

Reply:

Ahora no lo recuerdo bien. Quizás la idea original haya sido de Daniel Dennet (pero creo recordar que leí por primera vez sobre el tema en ese artículo de Dawkins, tengo que releerlo para ver si realmente toca el tema).



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