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Los juegos como objetos de estudio

Dated: martes, noviembre 15, 2005

(From H. Hernán Moraldo's personal blog)

Creo que el análisis de un objeto, la aplicación de ciencia en relación al mismo, no puede pensarse como un proceso orientado a la búsqueda de una verdad. Esto, porque la verdad nos es de tal manera desconocida e inaprensible, que no podría determinarse nunca la orientación de una cosa a ella. En cambio creo que el análisis de un objeto es la búsqueda de modelos mentales que describan las observaciones que se desprenden del mismo.

Esto es: si de un objeto se desprenden una serie de observaciones (que describen fenómenos relacionados al mismo), el estudio o análisis del mismo sería un proceso consistente en la captura de tales observaciones, y en la creación de modelos desde los que se pueda calcular, emular, el comportamiento observado del objeto en cuestión. Por ejemplo la física newtoniana es ni más ni menos que un conjunto de ecuaciones y cálculos que describen el funcionamiento de objetos ficticios; lo útil para nosotros es que esa descripción de un mundo ficticio mantiene una cierta correspondencia con gran cantidad de observaciones sobre materiales de nuestro mundo real. Esto convierte a la creación de la física newtoniana en un proceso de análisis de tales objetos (al menos en la medida en que la descripción del mundo ficticio se creó con el propósito de emular la de su par real).

Mi gran pregunta entonces es: ¿qué hacemos cuando pensamos en juegos? Buscamos describir los juegos, entender los juegos, encontrar los límites de lo que es o no un juego; en cada caso estamos buscando modelos que emulen el comportamiento descripto por las observaciones de los fenómenos relacionados con ciertos objetos. ¿Cuáles son esos objetos? Aparentemente, los juegos. Pero, ¿qué son esos juegos, dónde están? ¿De qué hablamos cuando hablamos de juegos?

Nuestra primer comprensión, la comprensión natural, sobre lo que es o no un juego, proviene de la interpretación de la sensación que nos devuelve la interacción con un determinado objeto abstracto. Parecemos estar preparados para reconocer naturalmente la sensación de jugar, de estar jugando, entonces reconocemos al juego como al único factor común entre las diferentes situaciones que interpretamos como lúdicas; y como no encontramos ningún factor de existencia física que sea común entre una partida de Quake y una de la escondida o la mancha (digamos, juegos infantiles de grupo), entonces pensamos en la existencia de objetos juegos abstractos que son quienes nos brindan la sensación que somos capaces de reconocer.

El siguiente paso usual en este proceso es, para quienes buscan entender lo que es un juego, buscar una delimitación del objeto abstracto juego, a partir de su caracterización y determinación de propiedades necesarias para su existencia.

Pero vuelvo a preguntar, cuando como en el caso de los juegos el objeto del que hablamos es un objeto abstracto, ¿qué tipo de fenómenos son los que podemos observar en relación al mismo? Fenómenos físicos, o de existencia tangible en el mundo real, creo que no podemos decir que sean. Fenómenos matemáticos, puede ser, si consideramos que la determinación de propiedades de un objeto que tiene una descripción matemática, se resuelve únicamente en el mundo de lo matemático. Pero es interesante entonces notar que tales observaciones (sobre propiedades, digamos fenómenos de un objeto matemático), se realizan sobre fenómenos del objeto matemático, del modelo, la teoría, y no sobre el objeto al que se dirige el análisis en realidad.

Se me ocurre la siguiente hipótesis: los fenómenos que observamos en relación a los juegos, son por obligación en principio fenómenos mentales. Al pensar en los juegos estamos modelando algo que no tiene una existencia real fuera de nuestra mente; estamos por tanto modelando, o interpretando un componente de nuestra propia mente. Hablar de juegos, es por tanto nada menos que hablar de nosotros mismos.

Puede parecer una idea demente, supongo... pero la idea no suena tan rara si se piensa en las implicaciones menos fuertes de la misma, como por ejemplo, que el análisis de lo que produce diversión, o emoción, u otra sensación psicológica en un videojuego, es el análisis de nuestra propia psicología en relación al concepto de juego, y nada más. Creo que puedo defender también otra implicación, un poco mayor, que es que el estudio sistemático del concepto de juego (que abarcaría por ejemplo, a la ludologia), es el análisis de fenómenos de origen mental. Ya que al intentar entender lo que es un juego, se debe llegar siempre al estudio de un único tipo de fenómenos, que son los originados no por el objeto juego (que nos resulta inasible directamente), sino por la actividad del juego, la cual creo que puede verse sin dificultad como de origen puramente psicológico.

Bueno, hasta aquí llega el post de hoy en el blog. No busco que esta idea sea compartida por todos los lectores, ya que después de todo es apenas una hipótesis, y muy reciente como para poder decir que viene resistiendo el análisis. Pero ya que el propósito principal de este blog es el de servir como vía de expresión de ideas varias, por delirantes que estas puedan llegar a ser, creo que no está mal que postee este mensaje aquí.



Interesting feedback:



Lu said:

Si tomásemos los juegos como una expresión de la mente, entonces podríamos analizar la mente como "caja negra": introducir ciertas perturbaciones (la actividad lúdica, por ejemplo) y ver la respuesta (emociones, sentimientos ligados al juego). Pero recuerdo que se ha dicho de las cajas negras que tienen la interesante propiedad de no develar nada con respecto al objeto de estudio, si no sólo darle una explicación al proceso observado. La respuesta a qué es la mente sigue siendo un misterio, y por propiedad transitiva, también lo será la pregunta "qué es un juego", con lo cual no llegamos a nada.
Es decir, no estoy totalmente en desacuerdo con tu postura, pero creo que estudiar el juego como objeto abstracto ligado a la mente, es decir, como una expresión de la misma, en última instancia no te lleva a ningún lado.
No sé si este es un gran aporte. No es la intención tirar abajo tu teoría. Además, seguramente que tenés grandes preguntas sobre la mía para hacer tambalear su estructura, como siempre. :P

Reply:

Puede ser... también me preocupa que se pueda estirar el mismo razonamiento para decir que aún los procesos físicos son fenómenos de nuestra mente. Esa posibilidad convertiría al razonamiento entero en falaz, o al menos en solipsista. Pero no creo que lo sea, es tan sólo un temor, si no no lo hubiese posteado en primer lugar.
Ahora, supongamos que aplicamos esta misma idea a la literatura... las estructuras narrativas no tienen sentido por sí mismas, sólo pueden explicarse por la manera en que éstas funcionan en la interpretación de nuestra mente. Podríamos pensar que la narrativa para un extraterrestre podría requerir estructuras completamente diferentes a las nuestras, aún incomprensibles para nosotros.
Por tanto, conocer más sobre literatura, como por ejemplo descubrir una nueva forma de estructura narrativa, es también conocer más sobre nuestras propias cabezas, sobre nuestro funcionamiento. Y es según creo, conocer sobre ambas cosas a la vez, de forma que no podrías conocer más sobre una sin saber más sobre la otra (al menos en cuanto a aspectos de la mente que tengan relación con la narrativa).
Creo que en ese sentido vale la pena sostener esta visión al borde del solipsismo en cuanto a los juegos... porque cuando entendemos que los juegos son objetos 'virtuales', pertenecientes al dominio de nuestras mentes, entendemos entonces que son fenómenos naturales, y no solamente abstractos. ¿Pero en qué forma cambia esto las cosas?
Bueno supongamos que yo veo 10 perros y entonces procedo a crear una definición de perro. En mi modelo puedo seguir investigando al comportamiento de los perros, pero así nunca llegaré a descubrimientos a los que sólo podría acceder viendo, supongamos, otros 10 perros diferentes a los anteriores (que me muestren características potenciales de la especie, que no habíamos visto antes... digamos nuevos fenómenos no cubiertos por el modelo).
¿Cómo podríamos ampliar nuestro modelo de los juegos? Bueno, en principio, buscando más juegos para analizar, como lo haríamos con los perros. Pero eso no funciona del todo bien con los juegos, porque los juegos que desarrollamos son influidos en muchos casos por nuestros propios modelos de lo que debe ser un juego; es como si impidiéramos la existencia de ciertas clases de perro sólo por no extrapolarse la misma en base a la primer definición limitada de lo que debe ser un perro.
Esta consideración de que un juego como fenómeno de origen mental, creo que sirve en alguna medida para ver que pueden existir objetos que nuestro modelo actual no consideraría juegos, pero cuya interacción sería interpretada por nuestra mente como la actividad de jugar. Creo que es la búsqueda de esos juegos fuera del modelo la que nos ayudaría a mejorar el mismo, finalmente entendiendo mejor nuestras propias mentes también :)
Pero en cambio, si pretendemos la existencia de un objeto juego que existe fuera de nosotros, y que ya somos capaces de distinguir, creo que limitamos mucho la posibilidad de entender al mismo.
Gracias por tu comentario Lu, sé que mi post presenta una hipótesis que tiene quizás todo lo malo posible, porque es pretenciosa, débil y creo que ni siquiera del todo original, entonces me sirven mucho las opiniones en contra para fortalecer la idea, o bien para terminar de desecharla.

Lu said:

Igualmente, aunque tenés cierto grado de razón en lo que decís (como siempre, mis estructuras tambalearon ante tus comentarios, pero por suerte no del todo), creo que no termino de aceptar el hecho de que algo pueda ser conocido, ergo, estudiado como fenómeno, sin caer en definirlo primero. Creo que es la forma de descubrimiento científico, aunque reconozco que en este caso no hablamos de objetos tangibles sino de construcciones humanas, con lo cual la forma de estudio y los límites de las definiciones suelen ser mucho más borrosas que en física, por ejemplo.
Igual sigo pensando que, si tomás algo como una expresión de la mente, pasarlo a la categoría de fenómeno natural no es tan fácil como parece. De hecho, el éter era un invento de los científicos para explicar el universo, y pasarlo a la realidad implicó tal problema, que finalmente se supo que tal entidad no existía más allá de la teoria. Es muy difícil no caer en esa tentación: teorizar.
Igual, creo que no podemos seguir hablando de juegos y su definición, si no incluímos las guerras de tortazos al mejor estilo tres chiflados. :P
Muy bueno igual el post, y la discusión, creo que esto puede extenderse hasta llegar a la categoría de charla de café (mmm... no, café no, mejor nesquik)

Reply:

Creo que la discusión está mejor que el post :) Y además es más extensa.
Gracias por los comentarios Lu, nos vemos pronto, café o sobrinos de por medio.

Reply:

"De hecho, el éter era un invento de los científicos para explicar el universo, y pasarlo a la realidad implicó tal problema, que finalmente se supo que tal entidad no existía más allá de la teoria."
El éter no era un fenómeno natural, pero el concepto de éter, en tanto vivía en las cabezas de las personas, sí lo era, y podía estudiarse en sí mismo. En cambio los juegos creo que son a la vez un concepto, pero que además tienen una existencia natural, que sin embargo considero difícil de ver que exista fuera de nuestras propias cabezas (pero ésa es una forma de existencia de todas maneras).
Lo explico de otra forma. Supongamos los sueños: son un fenómeno perteneciente únicamente al orden de lo mental, ¿o no? Y sin embargo son un fenómeno natural en sí mismos, ya que son un perteneciente a nuestras cabezas, que forman parte de lo natural. Lo que digo de los juegos sería análogo a esto.
Saludos a niña Lu :)

Lu said:

Ahhh, you got me there!
Ok, reconozco que lo de los sueños sería análogo, eso es verdad. Igualmente creo que nuestra discusión se fue por una tangente: lo que estamos discutiendo acá no es el tema de los juegos en sí, si no de la existencia de las cosas más allá de la imágen mental que tenemos de ellas. Podríamos entonces recurrir a Jaron Larnier y citar su "You cannot argue with a zombie", y decir que los entes mentales como tales podrían llegar a tener algún tipo de realidad sólo por el hecho de que son construcciones que tienen su "peso" dentro de nuestra mente (la cual nadie puede negar que existe)...
En fin, largo post, larga discusión, da para muchísimo más... prefiero dejarlo para una plaza de por medio.
Ha sido un placer, joven. Saludos!
0,01!
PD: Me queda la duda ahora si esto me convertiría en zombie o en zagnet. Supongo que una repasada al artículo me lo resolverá.

Reply:

0,1
Vémonos en otro post... o en este mismo, quién sabe...



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